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¿Cuándo asistir a terapia del lenguaje?

Generalmente los padres de familia no están seguros cuando deberían asistir a terapia del lenguaje, muchas veces es difícil reconocer señales de alerta en el desarrollo del lenguaje de los niños y se pierde valioso tiempo esperando a que superen estas dificultades por sí solos.

Es importante acudir a donde un profesional para obtener un diagnóstico temprano, con el objetivo de iniciar un tratamiento adecuando para corregir los problemas presentes y prevenir un agravamiento en el futuro.

Las terapias del lenguaje permitirán no solo mejorar el desarrollo del lenguaje, sino aumentar su vocabulario, comprensión, mayor iniciativa para comunicarse para saciar sus deseos y necesidades.

Los niños pueden necesitar un terapeuta del lenguaje por diferentes razones como las que se mencionan a continuación:

  • Problemas de audición.
  • Retrasos cognitivos (intelectuales) u otros retrasos del desarrollo.
  • Musculatura oral débil.
  • Alteraciones de nacimiento como el labio leporino.
  • Problemas motores.
  • Síndromes.

Además, exististe algunos signos de alerta del desarrollo del lenguaje que nos indican que debemos acudir con un profesional del lenguaje:

Recién nacido hasta los 6 meses:

  • No reacciona a sonidos.
  • No se calma, ni sonríe cuando le hablan.
  • No fija la mirada.
  • No reconoce voces ni sigue los sonidos.
  • No responde a los cambios de voz ni volumen.
  • No balbucea.

De los 7 a los 12 meses:

  • No silabea.
  • No le gusta la presencia de otros.
  • Rechaza el juego.
  • No atiende cuando le hablan.
  • No tiene curiosidad por descubrir nuevos objetos.
  • No reacciona al sonido.
  • No comprende palabras simples.
  • No balbucea ni imita sonidos largos y cortos (babababa, papapa, mamama).
  • No balbucea para llamar la atención.

Del 1 a los 2 años:

  • No dice su primera palabra.
  • No imita acciones ni palabras.
  • Pierde habilidades.
  • No señala ni reconoce partes del cuerpo.
  • No sigue ordenes simples y comprende preguntas simples.
  • No une dos palabras.
  • No aumenta su vocabulario.
  • Se aísla de los demás.

3 años:

  • Utiliza una palabra para nombrar casi todo.
  • Vocabulario disminuido a menos de 100 palabras.
  • Se comunica mediante gestos.
  • No se le entiende cuando habla.
  • Repite palabras o frases como eco (ecolalias).
  • No entiende instrucciones de dos pasos.
  • No realiza juego social, simbólico e imaginativo.

4 años:

  • Habla poco o no habla.
  • No relata cuentos ni experiencias.
  • Se le dificulta responder a preguntas.
  • Su habla no es clara.

5 años:

  • Estructura incorrectamente frases.
  • Baja comprensión de conceptos.
  • No responde a preguntas.
  • No pronuncia correctamente estos sonidos: /m/, /n/, /p/, /t/, /k/, /b/, /d/, /g/, /f/, /s/, /j/, /l/, /r/, /rr/, grupos consonánticos con /r/ y /l/.

6 años:

  • Habla incomprensible.
  • Limitada interacción social.
  • Si su hijo presenta alguna de características es importante visar a un especialista.

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